El consumo del buen vino de forma moderada tiene efectos beneficiosos para la salud, estos beneficios los encontramos a partir de la piel y las semillas de la uva que contiene componentes como la quercetina, que es la sustancia colorante del fruto, las flebonas, los taninos y los polifenoles, entre ellos principalmente el resveratrol que, con un importante efecto antioxidante, que actúa como preventivo de ciertas enfermedades
Numeroso estudios científicos recientes han demostrado que el vino tiene una serie de cualidades energéticas, estimulantes y calmantes muy eficaces y buenas para la salud de las personas.
La OMS (Organización Mundial de la Salud) recomienda el consumo de entre 30 y 40 cl. diarios para el hombre y entre 20 y 30 cl. para la mujer.
Las virtudes más conocidas del consumo moderado del vino son entre otras:
prevención de la arteriosclerosis
reducción del riesgo de infarto
aminoración de la probabilidad del desarrollo de diversos cánceres
aporta minerales como el hierro, iones de sodio y potasio
acción germicida y desinfectante
disminuye los estados depresivos
reducción de la probabilidad de tener demencia senil o alzheimer.