Este resurgir de la comarca se ha basado, primeramente, en saber aprovechar el potencial enológico con la aplicación de adecuadas técnicas de cultivo, vinificación y crianza, con la orientación de la producción hacia los segmentos de clientes que valoran los vinos de alta calidad. El resultado es la generación de nuevas rentas que han empezado a frenar el proceso de despoblación que había sufrido la zona. La reinversión de los rendimientos permite el progresivo incremento de la capacidad de generar riqueza. La rehabilitación de antiguas bodegas y casas en desuso junto con las nuevas edificaciones, mejoran progresivamente el entorno de los pequeños pueblos de la comarca y potencian el desarrollo de otros sectores económicos.
Alrededor del vino se viste toda una cultura que atrae el interés de los visitantes e impulsa otras actividades económicas.
Las características de la zona
del Priorat hacen posible la elaboración de vinos vinculados a un entorno físico concreto y a un esmerado trabajo personal; son los denominados "vinos de autor" y "de alta expresión" que aportan un apreciado renombre a la comarca. El "terroir" adquiere aquí la máxima expresión, el reflejo de la personalidad de cada elaborador que trabaja a partir de una producción pequeña o mediana evitando la masificación y la excesiva industrialización. (-Vinos de la finca-)