El predominio de los vientos secos procedentes sobretodo del este y del noreste, la protección en invierno de las montañas que envuelven la comarca; una temperatura media anual de entre 14 y 15 ºC con una variación térmica que va desde los 6º C el mes de enero hasta los 23ºC de los meses de julio y agosto, y una oscilación que llega en verano a los 40º C al mediodía y baja hasta los 12º C por la noche, constituyen el marco climático que podemos encontrar en la comarca.
La media anual de precipitaciones está entre los 450 y 600 milímetros y la insolación es de 2.700 horas anuales.
Esta climatología de la que resultan unas vendimias mas bien escasas y la composición del suelo hacen posible la elaboración potencial de vinos de alta calidad.
Estos factores y el bajo riesgo de enfermedades en la época de la maduración hacen que la uva pueda llegar a su punto óptimo y sea muy prolongada (desde mediados de septiembre hasta finales de octubre)